Bienvenida/o a este espacio de expresión del alma. Deja que tu Ser se relaje y exprese libremente. La comunicación más pura es aquella que se da de Ser a Ser, sin máscaras, al natural. Gracias por ser TÚ!
"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". (Antonio Machado)
Cuando el camino se hace árido y el corazón está dolorido, sólo nos queda continuar paso a paso, observando los detalles del camino: cada persona, cada sonrisa, cada lágrima, cada flor,.. Y ésto nos recuerda, que es en cada detalle donde reside el valor de la vida.
Cuando el amor nos ha abandonado, nos invade la desconfianza y no entendemos nada, sólo nos queda agarrarnos fuertemente a nosotras mismas. Y ésto nos recuerda que venimos solas al mundo y solas nos hemos de ir, que no se puede depositar la felicidad en manos de nadie, que sólo yo puedo hacerme cargo de mí misma.
Cuando sientas sed y estés inquieta, recuerda que en tu interior fluye la mayor Fuente y si te sumerges y llegas a ella, ella te saciará. Pero para ello es preciso alejarse de las olas agitadas que producen los pensamientos hasta encontrar la quietud del fondo de tu Ser.
Es allí donde reside la paz y el amor que necesitamos para vivir agusto con nosotras mismas.
Cuando el camino se hace árido y el corazón está dolorido, sólo nos queda continuar paso a paso, observando los detalles del camino: cada persona, cada sonrisa, cada lágrima, cada flor,.. Y ésto nos recuerda, que es en cada detalle donde reside el valor de la vida.
ResponderEliminarCuando el amor nos ha abandonado, nos invade la desconfianza y no entendemos nada, sólo nos queda agarrarnos fuertemente a nosotras mismas. Y ésto nos recuerda que venimos solas al mundo y solas nos hemos de ir, que no se puede depositar la felicidad en manos de nadie, que sólo yo puedo hacerme cargo de mí misma.
Cuando sientas sed y estés inquieta, recuerda que en tu interior fluye la mayor Fuente y si te sumerges y llegas a ella, ella te saciará. Pero para ello es preciso alejarse de las olas agitadas que producen los pensamientos hasta encontrar la quietud del fondo de tu Ser.
Es allí donde reside la paz y el amor que necesitamos para vivir agusto con nosotras mismas.